AEDP

“Al trabajar con traumas, pérdidas y consecuencias dolorosas, descubrimos lugares que siempre han sido fuertes, lugares que nunca se rompieron

“Al trabajar con traumas, pérdidas y consecuencias dolorosas, descubrimos lugares que siempre han sido fuertes, lugares que nunca se rompieron”

AEDP (Accelerated Experiential Dynamic Psychotherapy) es un modelo terapéutico desarrollado por la Dra. Diana Fosha, autora de The Transforming Power of Affect, que busca clínicamente hacer que la neuroplasticidad suceda.

Diana tiene su consulta en Nueva York donde atiende a sus clientes y también imparte formaciones de AEDP por todo el mundo.

Enfocado en nuestras capacidades innatas de curación, AEDP tiene sus raíces y resonancias en muchas disciplinas, entre ellas: la neurobiología interpersonal, la teoría del apego, la teoría polivagal, la teoría de las emociones y la neurociencia afectiva, los enfoques centrados en el cuerpo y los estudios transformacionales.

La crisis y el sufrimiento brindan oportunidades para despertar capacidades extraordinarias que de otro modo podrían permanecer latentes, desconocidas y sin explorar.

AEDP trata de aprovechar al máximo estas oportunidades para la curación y la transformación. La clave de su acción terapéutica es deshacer la soledad y por lo tanto, el establecimiento de la relación terapéutica experimentada como refugio seguro y como base segura. Una vez establecido, trabajamos con experiencia emocional para sanar el trauma y el sufrimiento y para expandir las experiencias transformadoras positivas emergentes. Al deshacer la soledad, y a través del procesamiento en profundidad de experiencias emocionales y relacionales difíciles, así como nuevas experiencias de transformación, el clínico de AEDP fomenta la aparición de experiencias nuevas y curativas para el cliente, y con ellas recursos, resiliencia y una profunda renovación pudiendo emerger el entusiasmo por la vida. AEDP se basa en el enorme poder transformador de los afectos.

A diferencia de otros procesos de cambio, no es gradual y acumulativo, sino intenso y rápido, más aun cuando se dirige desde la profundidad y la exhaustividad del trabajo psicodinámico. Quienes somos refleja la historia de nuestros vínculos relacionales desde la infancia. Al aunar emoción y apego de manera sinérgica, el poder transformador explosivo de los afectos puede dirigirse mediante un proceso relacional al servicio terapéutico de la manera más potente y duradera.

El modelo de cambio motivado por los afectos se centra en desbloquear los afectos, dar al clinte la oportunidad de bajar por el profundo río de éstos y crear nuevas experiencias basadas en el uso de recursos no disponibles hasta el momento.

Este modelo se centra en la sanación y da prioridad a las fuerzas que sanan: poder de adaptación y una profunda voluntad hacia el cambio.

La sinergia del apego y el afecto da como resultado la creación de la seguridad, una reducción correspondiente de la ansiedad y a su vez, la mitigación de la necesidad de defensas, lo que promueve y permite el acceso a los afectos fundamentales y sus potentes propiedades sanadoras. Sin el apoyo relacional, los afectos intensos pueden convertirse en tóxicos en lugar de promover el funcionamiento óptimo y el bienestar.

Cuando las figuras de apego no son capaces de apoyar al individuo para que éste se sienta a salvo experimentando sus emociones y sentimientos, las experiencias afectivas pueden ser una amenaza y superar la integridad del yo y de las relaciones, cuando uno se enfrenta a ellas solo, pueden resultar insoportables disparando mecanismos de protección que pueden llegar a ser disfuncionales y ocasionar un gran dolor en el cliente.

Buscamos poner de manifiesto la voluntad de transformarse y confiar que coexiste con el sufrimiento, la desesperación, la desmoralización y la percepción de derrota del cliente. Muy conscientes de la repetición de patrones generadores de patologías, buscaremos un nuevo inicio afirmando la fuerza vital interior y poniendo atención y presencia en ese potencial de sanación que habita en toda persona sea cual sea la situación o experiencia sufrida desmontando el entorno que ha facilitado el fracaso del afecto y catalizando la experiencia del poder transformacor de los afectos sanadores.

El objetivo de la terapia basada en los afectos es rescatar el potencial adaptativo del cliente y sus grandes recursos para sanarse que han estado esperando el entorno facilitador adecuado para emerger.

A medida que el equilibrio psíquico se orienta hacia la salud, se pueden abandonar las soluciones deformadas (es decir: los mecanismos de defensa automáticos) ancladas en entornos que fracasaron a la hora de apoyar el crecimiento saludable del individuo.  

Para más información puedes acceder a la web oficial del instituto de AEDP dirigido por Diana Fosha en el siguiente enlace: http://www.aedpinstitute.org